Martín Herrero, asesor de Patrimore, conversa con Fernando Slebe y Sergio Tricio en Mente de Inversionista sobre los pilares de una buena planificación financiera personal. Martín llegó al mundo de las finanzas desde pequeño, acompañando a su madre —corredora de bolsa— y consolidó su vocación en Ingeniería Industrial con mención en finanzas, desarrollando incluso un robo-advisor como tesis universitaria. Hoy se prepara para rendir el CFA nivel 1.
En el episodio se trazan los dos perfiles típicos de cliente en Patrimore: quienes llegan completamente desordenados y quienes ya tienen un portafolio pero buscan optimizarlo. Para el primer grupo, el punto de partida es hacerse consciente de los propios gastos mediante un presupuesto dinámico y el registro de egresos variables. Para el segundo, el foco está en reducir costos de inversión, aprovechar beneficios tributarios y evaluar si conviene prepagar deuda o mantener el capital invertido.
Un concepto que aparece con fuerza es el del interés rotativo de las tarjetas de crédito, que puede llegar a tasas del 3,5% mensual —muy por encima de cualquier inversión conservadora— y que muchos usuarios ignoran porque no distinguen entre el monto facturado y el monto pagado. Se discute también la compra de automóviles a crédito versus el ahorro previo, mostrando que los intereses acumulados en un crédito automotriz de tres años pueden equivaler al costo de un auto adicional.
Martín describe la asesoría financiera como un trabajo artesanal: existe una receta general, pero cada plan debe moldearse a la realidad, los objetivos y la psicología de cada persona. La plata, en palabras del propio Martín, "no es el fin, es el mecanismo que facilita ser feliz". Por eso, antes de recortar cualquier gasto, el asesor analiza qué genera bienestar real al cliente y qué es simplemente un desorden.
En cuanto a aciertos personales, Martín destaca la inversión inmobiliaria con apalancamiento en etapas tempranas como el vehículo que más aceleró el crecimiento de su patrimonio, aprovechando tasas preferenciales y pie reducido disponibles para las primeras propiedades.
El asesor como artesano — Existe una receta general de planificación financiera, pero cada plan debe adaptarse a la realidad, los objetivos y la psicología individual del cliente. Lo que es óptimo en papel puede ser perjudicial si genera ansiedad o desordenamiento en la persona.
El presupuesto es dinámico — Anotar gastos y hacer un presupuesto no son tareas de por vida inamovibles; son herramientas que se actualizan. Lo importante es identificar los gastos variables que realmente "mueven la aguja", no los fijos como arriendo o hipoteca.
El interés rotativo puede destruir patrimonio — Pagar solo el monto mínimo de la tarjeta de crédito genera una tasa de interés de hasta 3,5% mensual, imposible de superar con inversiones conservadoras. Muchos usuarios acumulan este interés sin saberlo por confundir el monto facturado con el pagado.
Comprar un auto al contado vs. a crédito — Los intereses totales de un crédito automotriz a tres años pueden equivaler al precio de un auto adicional. Postergar la compra y ahorrar es casi siempre más eficiente que financiar.
La deuda buena vs. la deuda mala — Apalancarse para adquirir un activo que genera retorno (como una propiedad) difiere radicalmente del uso de líneas de crédito o tarjetas para consumo. Conocer esta distinción es el primer paso del orden financiero.
Inversión inmobiliaria temprana como multiplicador — En etapas iniciales del patrimonio, comprar propiedades con un pie del 10% permite duplicar o triplicar el capital invertido con mayor velocidad que los instrumentos financieros tradicionales, gracias al apalancamiento bancario a tasas preferenciales.
Teoría versus práctica financiera — La formación académica entrega marcos de análisis, pero el verdadero aprendizaje ocurre en la práctica: entender documentos legales de fondos, costos de series, diferencias entre fondos mutuos y fondos de inversión, y cómo explicar todo eso en términos simples al cliente.
El valor de tener un espacio confidencial — Muchas parejas ni siquiera comparten información sobre sus ingresos. La relación con el asesor financiero funciona como un espacio seguro donde el cliente puede revelar su situación completa y recibir orientación sin juicio.

18 de marzo de 2026

15 de marzo de 2026

26 de febrero de 2026
Patrimore es una institución inscrita en el Registro de Prestadores de Servicios Financieros y regulada por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) según la Norma de Carácter General No 502.
Patrimore no actúa como intermediario de valores, no recibe ni efectúa pagos de dinero, ni custodia valores. Los servicios de Patrimore se limitan exclusivamente a la asesoría financiera y actividades relacionadas autorizadas. Las recomendaciones de inversión generadas por Patrimore deben ser aceptadas por ti de manera expresa antes de su ejecución; la decisión final siempre reside en ti. Ninguna inversión está exenta de riesgos.
Las inversiones que realizas a través de Patrimore son gestionadas y custodiadas por instituciones fiscalizadas y reguladas por la CMF.
Al crear una cuenta en Patrimore, aceptas los términos y condiciones del sitio, incluyendo las políticas de privacidad y los riesgos asociados a las inversiones.